Este sitio web utiliza cookies y está destinado únicamente a fines de marketing.
Ponerse en contacto
- Home
- Empecemos
- Trading
- Blog
- Promociones
- Nuestra compañía
El índice del dólar estadounidense (USDX), que mide el desempeño del billete verde frente a una cesta de divisas principales, se mantiene bajo presión por tercera sesión consecutiva, cotizando alrededor de 99,65 durante la sesión asiática del jueves. El índice permanece cerca de su nivel más bajo desde el 17 de junio, a la espera de más avances en los esfuerzos diplomáticos entre EE. UU. e Irán y del informe clave de empleo de EE. UU. del viernes.
El optimismo ante los progresos para mitigar las tensiones en Oriente Medio continúa pesando sobre el dólar estadounidense como activo refugio. Esmaeil Baghaei, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, declaró que Irán y Omán están cerca de finalizar una propuesta de marco regulatorio para la navegación comercial a través del estrecho de Ormuz, lo que aumenta las esperanzas de lograr avances para poner fin al conflicto de cinco meses entre EE. UU. e Irán.
Por otra parte, unos datos económicos de EE. UU. peores de lo esperado han reducido las expectativas de un mayor endurecimiento por parte de la Reserva Federal. El informe ADP mostró que el empleo en el sector privado aumentó solo 44.000 puestos en julio, por debajo de los 98.000 de junio y muy lejos de las expectativas del mercado. El PMI de servicios del ISM también quedó por debajo de los pronósticos al situarse en 54,1, aunque repuntó ligeramente respecto al 54,0 de junio.
El oro extiende sus ganancias por cuarta sesión consecutiva, cotizando justo por debajo del nivel de los $4,300 durante la sesión asiática del jueves. El metal precioso se mantiene cerca de su nivel más alto desde el 18 de junio, respaldado por la debilidad del dólar y por las expectativas de que la moderación de las presiones inflacionarias reduzca la probabilidad de un endurecimiento agresivo de la Reserva Federal. Mientras tanto, el optimismo generado por un potencial acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán y la reapertura del estrecho de Ormuz sigue sustentando la demanda de oro, en un contexto en el que la incertidumbre geopolítica se mantiene elevada. Irán afirmó estar en las etapas finales de la redacción de un acuerdo con Omán relativo a esta vía marítima estratégica, alimentando las esperanzas de una resolución diplomática del conflicto.
En el sector cripto, el Bitcoin subió cerca de un 1% el miércoles, impulsado por el optimismo en torno al posible acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, lo que favoreció el sentimiento general hacia los activos de riesgo. No obstante, la principal criptomoneda se mantuvo dentro de un rango lateral mientras los inversores continuaban evaluando los acontecimientos recientes del mercado y las persistentes ventas por parte de Strategy, importante tenedor corporativo de Bitcoin. Por otro lado, Ethereum ganó alrededor de un 2% para cotizar cerca de los $1,910, mientras que XRP cayó un 1%. Entre las meme coins, Dogecoin bajó ligeramente y TRUMP se mantuvo también bajo presión.
Las bolsas asiáticas cotizaron a la baja el jueves, encabezadas por fuertes caídas en Japón y Corea del Sur, donde la renovada debilidad de las acciones de semiconductores llevó a los inversores a recoger beneficios tras el repunte impulsado por la IA en la sesión anterior.
El Korea 200 cayó más de un 5%, con SK Hynix y Samsung Electronics entre los valores más perjudicados. La ola de ventas se produjo tras las bruscas caídas nocturnas de las acciones del sector de semiconductores en EE. UU., incluidas Advanced Micro Devices, Sandisk y Western Digital, cuyos resultados y perspectivas no lograron mantener el entusiasmo de los inversores.
El Hong Kong 50 también cayó casi un 1%, arrastrado por las pérdidas del sector asegurador tras publicarse que las autoridades chinas han comenzado a exigir impuestos sobre las ganancias de inversiones en pólizas de seguros en el extranjero.
Los datos de solicitudes iniciales de subsidio por desempleo de este jueves y las declaraciones de los funcionarios de la Fed también serán objeto de seguimiento en busca de señales adicionales. La atención se centrará después en el informe de nóminas no agrícolas (NFP) de EE. UU. del viernes, que podría aportar nuevas pistas sobre el rumbo de la política monetaria de la Fed y determinar la dirección a corto plazo del dólar. Mientras tanto, la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio podría seguir generando volatilidad en los mercados financieros.
El euro se mantiene en general estable frente al dólar estadounidense, con el EUR/USD cotizando cerca de 1,1550 durante la sesión europea del jueves, tras recuperarse de los mínimos de la semana pasada. La moneda única continúa beneficiándose de unos datos más sólidos en la eurozona y de la bajada en los precios del petróleo, mientras que la cautela ante el informe de nóminas no agrícolas de EE. UU. del viernes limita la demanda del billete verde.
Los pedidos de fábrica en Alemania aumentaron un 3,1% en junio, superando ampliamente la previsión del mercado del 0,3% y tras un incremento revisado a la baja del 0,3% en mayo. Estos datos se publicaron después de la revisión al alza del Índice de Gerentes de Compras (PMI) del sector servicios HCOB de Alemania el miércoles, lo que refuerza las expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) pueda subir los tipos de interés en septiembre.
Los datos económicos de EE. UU. han ofrecido poco respaldo al dólar. El empleo ADP aumentó solo 44.000 puestos en julio, muy por debajo del incremento de 98.000 registrado en junio y de los 70.000 previstos por los economistas. Por su parte, el PMI de servicios del ISM subió ligeramente a 54,1 desde 54,0, pero no alcanzó las expectativas de 54,5; al mismo tiempo, el aumento de las presiones de precios y la debilidad en los componentes del empleo apuntan a un panorama mixto para la economía estadounidense.
La atención se traslada ahora al informe de nóminas no agrícolas del viernes, ya que la debilidad del dato ADP aumenta el temor a que las cifras oficiales de empleo también defrauden.
Los precios del oro se mantienen cerca de máximos de siete semanas tras recortar ganancias previas el jueves, respaldados por el optimismo ante un posible acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. Las esperanzas de reducir las interrupciones en el suministro energético global han hecho bajar los precios del petróleo, lo que alivia las preocupaciones sobre la inflación y lleva a los mercados a recortar las expectativas de un mayor endurecimiento de la Reserva Federal.
Reuters informó de que la propuesta de acuerdo entre Irán y Omán destinada a poner fin al conflicto de cinco meses entre Teherán y Washington podría otorgar a Irán el control sobre las embarcaciones que ingresan al Golfo a través del estrecho de Ormuz. La perspectiva de un acuerdo ha aumentado las expectativas de que las interrupciones en el suministro energético se moderen, lo que pesa sobre los precios del petróleo y reduce las presiones inflacionarias.
Los mercados descuentan ahora una probabilidad de alrededor del 55% de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal en septiembre, frente al 67% aproximadamente de principios de semana. El rendimiento más bajo de los bonos del Tesoro de EE. UU. y la debilidad del dólar también han favorecido al oro al reducir el coste de oportunidad de mantener el activo que no genera rendimiento.
La atención se centra ahora en el informe de nóminas no agrícolas (NFP) de EE. UU. del viernes, el próximo gran catalizador para el oro y los mercados financieros en general. El último informe ADP mostró una desaceleración en la contratación del sector privado en julio, lo que refuerza los temores de que las cifras oficiales de empleo también defrauden.
Los precios del petróleo prolongan su descenso el miércoles, sumándose a las fuertes pérdidas sufridas a principios de semana, a medida que el optimismo sobre un posible acuerdo para facilitar el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz pesó más que los persistentes riesgos geopolíticos y el aumento sorprendente en los inventarios de crudo de EE. UU.
El sentimiento del mercado mejoró después de que Irán afirmara haber alcanzado un acuerdo con Omán sobre las coordenadas de una ruta de navegación propuesta a través del estrecho de Ormuz, una vía estratégica clave por la que transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y GNL. Sin embargo, el acuerdo no representa una reapertura total, ya que las negociaciones sobre las tarifas de carga, las inspecciones y las medidas de seguridad más amplias siguen sin resolverse.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, declaró el miércoles que Washington estaba manteniendo conversaciones con Teherán, aunque Irán ha negado públicamente que existan negociaciones de paz en marcha. No obstante, la perspectiva de un mayor tráfico de petroleros a través de Ormuz ha aliviado la preocupación por interrupciones prolongadas en la oferta, las cuales habían impulsado bruscamente al alza los precios del petróleo en las últimas semanas.
Los datos del gobierno de EE. UU. ofrecieron otra señal bajista: los inventarios de crudo aumentaron inesperadamente en unos 2,5 millones de barriles la semana pasada, en comparación con las expectativas del mercado de una extracción de 1,5 millones de barriles. Las reservas en el punto de entrega de Cushing, Oklahoma, también aumentaron, lo que apunta a una demanda a corto plazo más débil y añade presión sobre los precios del crudo.
Por otra parte, los ataques de los hutíes al transporte marítimo en el mar Rojo, las interrupciones en el comercio marítimo ruso y ucraniano y la incertidumbre en torno a la principal ruta de exportación de petróleo de Kazajistán continúan poniendo de manifiesto los riesgos existentes para el suministro energético mundial.
Wall Street hizo una pausa el miércoles después de que un sólido comienzo de agosto impulsara a los principales índices estadounidenses de regreso hacia niveles récord. El US 500 y el US Tech 100 cerraron a la baja, mientras que el US 30 alcanzó un nuevo cierre récord, a medida que los inversores evaluaban los sólidos resultados corporativos, unos datos de empleo más débiles en EE. UU. y las esperanzas de avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz.
El reciente repunte de las acciones tecnológicas ha ayudado a restaurar la confianza en el sector de la IA tras la fuerte corrección de julio. Los sólidos resultados de Microsoft y Amazon contribuyeron a reactivar la demanda de fabricantes de chips; el índice Semiconductor de Filadelfia ha subido casi un 15% desde la publicación de los resultados de Microsoft. Sin embargo, las reaccionas más recientes a los resultados empresariales han sido más mixtas: las acciones de SpaceX cayeron un 13,8% y AMD bajó un 7%, a pesar de que ambas compañías presentaron cifras mejores de lo previsto.
SpaceX cayó tras reportar ingresos superiores a las expectativas y una pérdida menor, aunque el elevado gasto en infraestructura de IA planteó dudas sobre el flujo de caja libre. AMD también se vio bajo presión a pesar de superar las estimaciones trimestrales y ofrecer unas previsiones optimistas, ya que los inversores parecían esperar resultados aún más sólidos tras las sustanciales ganancias del valor este año.
Con los principales índices cerca de sus máximos históricos, los inversores dirigen ahora su atención al informe de empleo de EE. UU. del viernes para obtener nuevas pistas sobre las perspectivas de la política monetaria de la Reserva Federal y la solidez de la economía.
Los materiales contenidos en este documento no deben de ningún modo ser interpretado, explícitamente o implícitamente, directamente o indirectamente, como consejo de la inversión, recomendación o sugerencia de una estrategia de inversión. Cualquier indicación de funcionamiento pasado o funcionamiento en simulación incluida en este documento, no es un indicador confiable para futuros resultados. Para ver el contenido total del texto de advertencia, haga click aquí.
Únase a iFOREX para obtener un paquete educativo y comience a aprovechar las oportunidades del mercado.